ADHANA: LA NECESIDAD DE COMPARTIR LO APRENDIDO

Es difícil ponerle una fecha específica a cuándo comencé este camino. Podría decir que fue hace ya unos cuantos años atrás. Cuando comenzó mi interés por dejar de vivir en piloto automático y decidí tomar las riendas de mi vida y hacerme cargo de todo lo que estaba pasando a mi alrededor. Suena tan lindo y fácil cuando lo leo en retrospectiva. La verdad es que ha sido más lindo de lo que suena y no tan fácil, ya que ha generado consecuencias en todas las áreas de mi vida. Conocerme, reinventarme, entablar relaciones con personas nuevas, partir de cero, volver a conocerme, amarme, reinventarme y seguir avanzando. Parte del agitado camino hacia adentro.

La alimentación es sido una de las últimas etapas que he abordado y la creo fundamental. Cuando empece a ALIMENTARME bien y a tomar conciencia de lo que me estaba metiendo a la boca fue cuando todo los cambios anteriores tuvieron sentido y se unieron en un mismo camino, el camino hacia mi YO. Todo el camino recorrido me ha llevado a estar cada vez más conectada conmigo misma, a conectarme con mis intenciones reales y a romper con patrones de conductas súper arraigados en lo que era y tenía que ser.

Ahora hablando un poco de lo más tangible. Estábamos un día echados con JP viendo un documental que se llama FED UP (muy recomendado a todos), este habla el tema de la obesidad en EEUU, pero desde el punto de vista de que la azúcar en los alimentos procesados es el inicio de esta pandemia. En realidad no era algo nuevo y lo había escuchado antes, pero esta vez me llegó en serio la info. En el documental hablaban de sumarte al reto de pasar 10 días sin azúcar. Con JP nos miramos y fue como ¡démosle! (por favor).

Comenzamos sacando todo lo que estaba en la casa que contenía azúcar (algunas cosas las guardamos para cuando volviéramos de este “detox” y otras las regalamos), buscando mucha info en internet y gente que conociéramos que entendiera el tema (porque era un poco abrumante entender que la azúcar tiene miles de nombres y que en realidad casi todo lo que compramos en el supermercado tiene azúcar, hasta lo que dice no tener. Sacamos todo, comenzamos a comer en casa, lo que en realidad no fue difícil ni complicado porque a los dos nos gusta cocinar y trabajamos desde casa (que es un gran plus, porque en general lo que te frena es el tiempo que le tienes que dedicar a cocinar). Ya pasando casi los 10 días (de altos y bajos, ganas de comerme un Sahne nuss de mi porte y otros de amor absoluto a sentirme tan bien) nos dimos cuenta que 10 días no era nada, que podíamos seguir por más y le sumamos una semana más. Y así seguimos pasando los 10 días, el mes, los 3 meses etc.

Todo lo que ha pasado de ahí en adelante, no lo puedo expresar muy bien en palabras, y corriendo el riesgo de sonar como libro de autoayuda, ha sido súper mágico. Para los que no me conocen soy super creyente en el poder del universo, y que este, te da justo lo que necesitas para ir creciendo, evolucionando y para recorrer el camino de encuentro contigo mismo, y bueno hacer este cambio en mi vida me dio justamente eso, como les dije antes, todo calzó y todo me ha llevado a esto, a Adhana. Un lindo proyecto familiar y nacido del amor y la necesidad de compartir lo aprendido, y como aprendemos algo nuevo todos los días, la idea es compartirlo con ustedes por este medio y así todos podremos vibrar en la misma onda y cada uno usar lo aprendido como un aporte en sus vidas o no.

One thought on “ADHANA: LA NECESIDAD DE COMPARTIR LO APRENDIDO

  1. Claudia Sellan says:

    Muy inspiradora tu historia, yo estoy comenzando este camino y no es fácil!! pero tu historia me reconforto. Seguiré el camino de una buena alimentación para mi salud!!

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